jueves, 19 de mayo de 2016

BAILARINA

*Relato presentado al concurso Microlove III del Círculo de Escritores.

La pequeña bailarina danzaba dando vueltas sobre su base. La hermosa melodía la rodeaba así como aquella mirada.

El pequeño pastor pacía sus ovejas perpetuamente sobre el pasto de cerámica.

A cada vuelta de ella, sus miradas se encontraban y el amor más puro se expresaba entre ellos.

El esperaba atentamente a que la pequeña caja dorada se abriera y ella apareciera.

Ella esperaba la luz de la libertad, los segundos o minutos liberada de la oscuridad y su baile que la dejaba contemplar a su amor de rizos rubios.

Desde la repisa, él la veía bailar su eterna danza, su nevado vestido tocaba su piel de porcelana, su diminuto pie en punta apenas se apoyaba en su base dándole un aire etéreo.

Ella se sentía flotar en su perfecto baile y con la mirada del pastorcillo, que con una sonrisa dibujada en su rostro la observaba con los ojos brillantes del más puro cariño, se sentía en las nubes.


La oscuridad volvía nuevamente en forma de un pedazo de madera que la alejaba de su mágico amor hasta el nuevo instante de volver a verlo y profesar su amor de miradas, de sonrisas, de intervalos eternos.