lunes, 23 de mayo de 2016

LIBERTAD

Y de la jaula yo salí volando, al fin libre entre tanto polvo, alas sucias como desperdicios, lágrimas caídas desde el ojo raudo. Brillantes pupilas de pájaro mustio que acallado el pico al final piaba. Encerrado el pico, las alas cortadas, aleteaba dentro de jaula lacrada.

Pagando el precio de su libertad, marcas y huellas en su cuerpo magro, heridas tantas que hieren el alma, más que el mismo golpe, laceran palabras. Tan solo piaba en cruel encierro con el poco alpiste que caía dentro y el cuenco de agua le daba consuelo mirando el reflejo que lo acompañaba.

Pecho adolorido de mi alma partida que lloró en silencio traición desmedida, al fin mira abierta la puerta cerrada, sus ojos le brillan, agita las alas. Respira con ansias el aire lejano, que ahora se le abre enseñando el mundo. Cruel captor que selló la cárcel, ya no humillará, prensará las alas, no la obligará a amar sin amarla, ya no lo verá visitar más jaulas.


Ahora con miedo asoma su pico a la puerta abierta que el mundo le ofrece, a volar se atreve entre tanta nube buscando una rama segura y turgente. Ahora por fin mirará los árboles, sentirá el olor de las hojas frescas y quizá mañana pueda hacer su nido en algún paraje sin jaulas ni rejas.