domingo, 11 de diciembre de 2016

CARNE TREMULA

Carne en llamas, carne trémula, carne con olor a ti.
Tus manos aun rozan mi cuerpo caliente, aun tu mirada se reposa en mí.
Todavía tus labios paséanse tibios, mi piel aun siente tu aliento, tu peso, tu fuerza, tu brío, tu pasión por mí.
Tus ojos ladinos me desvisten fieros, antes que tus manos despojen mis ropas, mi virtud, mi boca, mis labios más íntimos, que con tu mirada se sonrosan más.
¿Acaso no entiendes señor de la noche que tan solo viéndome me haces tuya ya?
¿Y que con tu boca, tu lengua salvaje me posee entera antes de empezar?
Con tus manos me armas y desarmas, soy lo que tú quieras, como quieras ser. Yo no pongo peros, ni te pongo frenos, yo soy la muñeca que te da placer.
Que disfruta loca de cada caricia, de cada gesto y mueca que te hace brotar.
Y así confundidos en la misma cama, ángel y demonio consuman su amor, sin saber quién es el de las alas blancas y quien es el negro señor del terror.